. . . Pero tú has logrado algo que me sorprendió: Hoy SONRÍO
jueves, 28 de enero de 2010
Entonces entendì que no es nada simple correr a un costado este tipo de piedras. Asì que tuve que dejar a la piedra en donde estaba, en donde habìa decidido quedarse, y algunas veces me lamentè por mi ineptitud frente a la situaciòn. Hasta que un dìa aceptè que -como dirìa la abuela - "nada es porque si", y poco a poco fui dàndome cuenta de que todo estaba en su debido lugar. Que hay algunos errores que siempre estoy dispuesta a cometer y a seguir cometiendo las veces que sea. Comprendì que habìa cosas que no me provocaban tanto dolor como satisfacciòn, y que era yo quien, en lo màs profundo, no querìa deshacerme de ellas. O mejor dicho, no querìa desligarme de vos, que sos mi piedra favorita para tropezar. Ustedes, algùn dìa, quizà tambièn entiendan por què hice de esa piedra parte del trayecto. Yo, por el momento, me declaro totalmente culpable. Y el que estè libre de pecado, que arroje la primera piedra (pero lejos, no vaya a ser que...)
que me apriete mucho mas que ayer.
Solo te pido una mirada mas
que atravez de ella pueda ver.
Solo te pido un consejo mas
Que por siempre deba recordar.
Solo te pido un enojo mas
para saber que camino tomar.
Solo te pido una sonrisa mas
para saber como sonreir de alguien mas.
Solo te pido una lagrima mas
que innudene todo mi corazon.
Solo quisiera una ultima despedida
que manche de alegria el resto de mi vida.
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